Desdén

Si tan sólo una caricia

de tus ojos consiguiera,

precio digno de tal gloria

la vida me pareciera.

Si con mortal puñalada

tu rencor me hiriese un día,

por padecer de tu mano

contento sucumbiría.

Pero lo que de seguro

va a darme muerte angustiada

es uqe para mí no seas

caricia ni puñalada.

Leopoldo Lugones

Dejar un comentario

Powered by WP Hashcash


Introducir búsqueda: